Agradecer el pasado

Publicada en

En ocasiones, las cosas no suceden como deseamos o como hubiésemos querido que se hiciesen. Además, algunas experiencias del pasado pueden ser desagradables o incluso traumáticas que quizás fueron vividas de esa forma por factores ajenos a nuestra voluntad o porque no teníamos los recursos para afrontarlo de otra manera.

La lectura que hagamos del pasado condiciona nuestra forma de pensar, sentir y comportarnos en el presente. En ocasiones, nos produce sentimientos de amargura y bloqueos emocionales. Independientemente de lo que sucediese, podemos elegir verlo con comprensión y compasión hacia nosotros mismos y los demás.

Repasando mi pasado, tomo conciencia de cómo las adversidades me han traído la oportunidad de crecer y avanzar y doy las gracias por ello. Si todo lo que nos pasa es agradable nos acomodamos. La adversidad y el sufrimiento, en dosis adecuadas, fortalecen el espíritu y nos enriquecen como personas.

Seguramente, todos tengamos momentos e incluso épocas que nos gustaría cambiar, modificar o poderlos borrar para siempre.

Lo que nos ha pasado forma parte de nosotros. Guardar sentimientos de rabia, rencor, tristeza… hacia nuestro pasado no nos beneficia ya que estas emociones arraigadas en nuestro interior nos quitan energía que podríamos emplear en el presente para otras cosas.

Propongo un ejercicio: CARTA DEL PASADO.

Coge un folio y un bolígrafo.

Tu pasado te escribe una carta. Emplea tu imaginación y tómatelo como un juego. Permítete fluir y exprésate con libertad. Escribe de forma relajada y sin prisas. Tómate el tiempo necesario.

Tu pasado te dice que quiere que seas feliz, que estés tranquilo, en paz…

Quiere que aprendas todo lo que te puede enseñar y que seas consciente de que gracias a todo lo que te ha sucedido eres la persona que eres.

Sabe que en todo momento lo has hecho lo mejor que has podido, está muy orgulloso de ti y te desea lo mejor.

Para finalizar, te propongo que des las gracias a tu pasado con una sonrisa diciendo una afirmación del tipo: “Gracias pasado, todo lo que me ha sucedido está bien”. Esta afirmación u otra similar que consideres más adaptada a ti puedes decirla al comienzo de cada día durante el tiempo que consideres oportuno. No la repitas como un loro, ahonda en ella y recibe los pensamientos y emociones que te vengan. Con dedicarle un minuto puede ser suficiente.

No olvides dar las gracias a tu pasado porque, todo lo que te ha sucedido, te convierte en la persona especial y única que eres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *